La Catedral y el diablo

Observado los muros exteriores de la Catedral de Milán nos damos cuenta de la presencia de imágenes de monstruos. ¿Cómo es posible que un edificio sagrado muestre dichas tipologías de estatuas?

Una leyenda tenebrosa cuenta que una noche invernal, mientras Gian Galeazzo, Señor de Milán, yacía en su cama, de repente, un ruido de cadenas y olor de azufre invadió su dormitorio, acontecía la visita del príncipe de las tinieblas, Satanás.  El Duque de Milán, angustiado ante la presencia diabólica y congelado por el miedo, escuchó la amenaza que le anunciaba que, si no hubiese hecho decorar la nueva catedral de Milán con estatuas de monstruos, lo habría arrojado al infierno.

El duque con terror prometió al diablo lo que le pedía y este desapareció. Al día siguiente, de madrugada, ordenó a los ingenieros su proyecto de decorar la grandiosa Catedral con estatuas que llevasen imágenes del demonio y regaló el precioso mármol para su construcción. Por este motivo, la catedral fue decorada con 96 gárgolas que tienen imágenes diabólicas, de monstruos, para que las personas puedan admirarlas con preocupación.

 

Las gárgolas son canales con adornos para la descarga del agua de lluvia de los tejados y azoteas.

Es posible ver algunas de cerca, visitando el Grande Museo de la Catedral.

GUIA TURISTICA MILAN

Deborah Ballarini

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